El núcleo de mi vida es el amor, todos sabemos cual es el poder del amor. He aquí algo sobre los grandes amores, creemos que son inmortales, que pueden vivir para siempre, aunque las personas involucradas dejen de vivir.
Cuando entré en ese territorio y sentí lo que sentí, fue como si mi propio centro se hubiese destruido. No importó nada más. La vida llamaría a eso “estar perdida”. Estoy perdida. Sigo perdida. El amor que tenía resultó ser falso, al menos finito. Ahora siento que ni siquiera tengo derecho a asirme a él ya que se ha ido. Y aquí estoy sentada. Vacía. Me quitaron ese amor que apreciaba tanto. Así de repente, se fue. Y en parte, yo lo sentí ido. Y perdí la cabeza.